
Un consultor especialista en subastas judiciales trabaja por encargo para terceros y abarca dos áreas principales:
1. Análisis y asesoramiento previo a la subasta
Antes de que el cliente decida participar, el especialista realiza un estudio detallado del bien subastado y de los riesgos asociados. Entre sus tareas pueden estar:
- Revisar el expediente judicial y la documentación de la subasta.
- Analizar la situación registral del inmueble o bien (cargas, hipotecas, embargos, servidumbres, etc.).
- Verificar la titularidad y posibles ocupantes.
- Estimar el valor de mercado del bien.
- Calcular costes adicionales (impuestos, cancelación de cargas, gastos judiciales, reformas, etc.).
- Determinar una estrategia de puja y el importe máximo recomendable.
- Elaborar informes de viabilidad y rentabilidad para el cliente.
En esta faceta actúa como consultor o asesor de subastas judiciales.
2. Representación y participación en la subasta
Cuando el cliente le otorga autorización suficiente (poder o mandato según corresponda al marco legal aplicable), el especialista puede:
- Gestionar los trámites necesarios para participar.
- Constituir depósitos o garantías requeridas.
- Presentar ofertas o pujas en nombre del cliente.
- Aplicar una estrategia de puja durante la subasta.
- Realizar el seguimiento hasta la adjudicación.
En esta función actúa como representante del licitador o mandatario para subastas judiciales.
Valor que aporta al cliente
La principal aportación consiste en reducir riesgos, identificar oportunidades, evitar errores jurídicos o económicos y maximizar las posibilidades de adjudicación del bien dentro de los límites fijados por el cliente.